
Casi todas las quejas de Wi-Fi lento tienen una de tres causas: la línea de internet va lenta, el router está mal colocado, o hay demasiados aparatos peleando por el mismo canal de radio. Requieren soluciones completamente distintas, y atacar la equivocada es la razón de que tanta gente suba de tarifa sin notar ninguna mejora.
La buena noticia es que separarlas lleva cinco minutos y un cable. Hasta que no lo hagas, todo lo demás es adivinar.
Conviene aclarar algo primero: el número de tu factura es la velocidad que llega al router, no la que llega a tu portátil en el cuarto del fondo. Esos dos números casi nunca son iguales, y cerrar esa diferencia es de lo que va este artículo.
Estás en el sitio correcto si
- Una habitación va siempre lenta y las demás bien
- Los test de velocidad en el móvil quedan muy por debajo de lo que pagas
- Las videollamadas se congelan a ciertas horas del día
- Todo va bien hasta que una segunda persona se pone a ver vídeo
La solución de 60 segundos
- Haz un test de velocidad con un portátil conectado al router por cable. Ese número es tu velocidad real de internet.
- Haz el mismo test por Wi-Fi en la habitación lenta. La diferencia entre ambos es tu problema de Wi-Fi, no de internet.
- Saca el router del armario, quítalo del suelo y aléjalo de la tele.
- Reinicia el router y espera dos minutos completos antes de volver a medir.
Paso 1: averigua si es internet o es el Wi-Fi
Este es el test que decide todo lo demás, y es el que la gente se salta. Necesitas dos números: la velocidad en el router y la velocidad donde está el problema.
- Conecta un portátil al router con cable Ethernet y haz un test de velocidad. Cierra todo lo demás antes.
- Compáralo con lo que pagas. Alrededor del 80 % es normal; mucho menos significa que el problema es la línea o el router, y el resto de este artículo no ayudará: llama a tu operador.
- Ahora quita el cable, vete a la habitación lenta y haz el mismo test por Wi-Fi.
- Apunta los dos números. Si el cableado va bien y el inalámbrico mal, todo lo de abajo te aplica.
Paso 2: la colocación del router, donde se pierde casi toda la velocidad
Los routers se instalan donde esté la roseta: un armario del recibidor, detrás de la tele, en el suelo de un rincón. Cómodo para el instalador y pésimo para la señal, porque el Wi-Fi se irradia hacia fuera y algo hacia abajo desde las antenas y lo absorbe casi todo lo sólido.
Los peores enemigos son el agua y el metal. Un acuario, una caldera, un radiador, una estantería metálica, un espejo o una pared de hormigón te costarán mucha más señal que un tabique de pladur.
- Pon el router lo más cerca del centro de la casa que permita el cableado, e idealmente en la planta donde más vives.
- Súbelo. En una estantería a un metro de altura va mucho mejor que en el suelo, porque la señal se extiende hacia fuera y ligeramente hacia abajo.
- Sácalo de cualquier armario o mueble cerrado y aléjalo de la tele, el microondas y cualquier objeto metálico grande.
- Si las antenas son externas, pon una vertical y otra horizontal: los aparatos reciben mejor cuando su antena está alineada con la del router.
Paso 3: bandas y canales, o por qué tus vecinos son tu problema
Tu router emite en 2,4 GHz, 5 GHz y, en los modelos nuevos, 6 GHz. 2,4 GHz llega más lejos y es la más saturada; 5 GHz es mucho más rápida a distancias cortas; 6 GHz es rápida y casi vacía pero de alcance muy corto.
En un piso o una casa adosada, la banda de 2,4 GHz puede tener veinte redes peleando por tres canales utilizables. Es el equivalente inalámbrico de veinte personas hablando en una sala pequeña, y ninguna tarifa más cara lo cambia.
- Usa una app analizadora de Wi-Fi en Android, o el escaneo del propio router, para ver cuántas redes comparten tu canal.
- En 2,4 GHz, pon el router manualmente en el canal 1, 6 u 11, el menos saturado. Cualquier otro canal se solapa con dos de ellos.
- En 5 GHz, usa los canales altos (100 y superiores) si tu router los admite; suelen estar mucho más libres.
- Pon en 5 GHz los móviles, portátiles y teles cercanos al router, y deja 2,4 GHz para lo lejano y de poco caudal: enchufes inteligentes, sensores, una impresora.
Paso 4: los ajustes y aparatos que te cuestan velocidad en silencio
Unas pocas cosas ralentizan toda la red y no un solo aparato. Vale la pena revisarlas una vez, cada una lleva un minuto.
- Un único aparato muy viejo puede frenarlo todo. Un portátil o una impresora que solo admite Wi-Fi de hace diez años obliga al router a gastar tiempo de emisión a velocidades antiguas. Ponlo solo en la red de 2,4 GHz o conéctalo por cable.
- Las copias de seguridad y la sincronización en la nube son ancho de banda invisible. Un móvil subiendo un año de vídeo, o un ordenador subiendo una carpeta, saturan la conexión por completo. Mira qué se está sincronizando antes de culpar al router.
- El firmware sí importa de verdad en un router, al contrario que en muchos aparatos. Los fabricantes publican mejoras reales de rendimiento y estabilidad. Busca una actualización: muchos routers no lo hacen solos.
- Desactiva la red de invitados si no la usa nadie. En muchos routers consume tiempo de emisión aunque esté inactiva.
Paso 5: arreglar la habitación a la que no llega la señal
Si la velocidad por cable es buena, el router está bien puesto y una habitación sigue lenta, tienes un problema de cobertura y no de velocidad. Hay tres soluciones reales y una que la gente compra primero y lamenta.
La que se compra primero es el repetidor Wi-Fi barato. Funciona recibiendo y reemitiendo con la misma radio, lo que reduce a la mitad la velocidad disponible, y crea una segunda red entre las que hay que cambiar a mano. Es mejor que nada en un hueco pequeño y decepcionante en todo lo demás.
- El Wi-Fi mesh es la respuesta correcta para casi todas las casas. Dos o tres nodos comparten un solo nombre de red, se pasan los aparatos automáticamente y son muy fáciles de instalar.
- Los adaptadores PLC con punto de acceso integrado van muy bien cuando las paredes son gruesas o las habitaciones están lejos, porque la parte difícil del trayecto va por la instalación eléctrica y no a través del hormigón.
- Un cable Ethernet hasta un segundo punto de acceso es con diferencia lo más rápido y fiable, y un cable plano por el rodapié da menos trabajo del que se supone.
- Elijas lo que elijas, coloca el segundo aparato más o menos a mitad de camino entre el router y la zona muerta, no dentro de la zona muerta: solo puede reemitir una señal que recibe bien.
Preguntas que siguen surgiendo
¿Por qué mi Wi-Fi va lento si mi internet es rápido?
Porque la velocidad que pagas llega al router y todo lo que viene después es radio. Distancia, paredes, interferencias de redes vecinas y aparatos antiguos reducen lo que realmente llega a tu portátil. Un test por cable en el router frente a uno inalámbrico en la habitación lenta te enseña exactamente cuánto se pierde.
¿La cantidad de aparatos conectados ralentiza el Wi-Fi?
Los aparatos en reposo casi no cuentan: una docena de enchufes inteligentes y sensores no cuestan casi nada. Lo que cuenta son los aparatos moviendo datos a la vez, y sobre todo cualquier aparato muy antiguo, que obliga al router a dedicarle un tiempo de emisión desproporcionado hablándole despacio.
¿Funcionan de verdad los repetidores Wi-Fi?
Un repetidor básico reduce a la mitad el caudal porque recibe y reemite con la misma radio, y normalmente crea una segunda red a la que hay que cambiar a mano. Es aceptable para un hueco pequeño. Para una habitación realmente floja, mesh o un punto de acceso PLC va mucho mejor.
¿Conviene reiniciar el router con regularidad?
No de forma programada. Si necesitas reiniciarlo cada semana para que funcione, eso es una avería que hay que arreglar y no una rutina que adoptar: normalmente sobrecalentamiento, hardware cansado o firmware sin actualizar.
¿Subir de tarifa arreglará una habitación lenta?
Casi nunca. Si la velocidad por cable en el router ya coincide con lo que pagas, una tarifa mayor no cambia nada del problema de radio entre el router y esa habitación. Gasta ese dinero en mesh o en un cable.
¿Mejor 2,4 GHz o 5 GHz?
5 GHz es mucho más rápido pero llega menos lejos y lleva mal las paredes. 2,4 GHz llega más lejos pero es más lento y está mucho más congestionado. Usa 5 GHz cerca del router y 2,4 GHz para aparatos lejanos y de poco caudal; y si tu router tiene 6 GHz, resérvalo para el aparato que más te importe, en la misma habitación.



